Nota: Este artículo fue elaborado por Jenny Melo y Laura Villa, y publicado en el Número 32 (octubre 2016-enero 2017) de la Revista Observar publicada por Comfama. El título del número es Hacia la construcción de Antioquia Sostenible: los retos de la nueva agenda de desarrollo. Se puede consultar en línea.

Algunas empresas líderes, con un largo recorrido por la responsabilidad y la sostenibilidad corporativa, han venido transformando su comunicación en clave de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), contando cómo sus acciones están conectadas con algunos de éstos. Para ellas es claro que esta agenda global es ineludible, y que trabajar en este marco significa dar pasos en la dirección de un trabajo articulado por el desarrollo sostenible. Sin embargo, esta no es la posición que el grueso de las empresas asume, menos aún en el mundo de la pequeña y mediana empresa.

Casi un año después del lanzamiento de los ODS hay todavía desconocimiento sobre el detalle de los temas incluídos en las metas de cada objetivo y sobre el tipo de acciones que debemos llevar a cabo de forma intersectorial si deseamos lograr avanzar en los Objetivos. Estas dos situaciones se combinan y se refuerzan, e inciden en la pregunta ¿Por qué las empresas deberían interesarse por los ODS? No se escuchan aún suficientes voces abanderadas en el tema.

Lograr una participación activa de las empresas y del sector empresarial es fundamental para desarrollar iniciativas eficientes y de mayor impacto que capitalicen experiencias, redes y recursos. Por ello es necesario construir un argumento claro y específico que conecte los puntos de las agendas de desarrollo, sociales y empresariales y logre movilizar a la acción. Este puede partir de al menos tres elementos:

  1. un entendimiento global de los ODS,
  2. una visión de cómo el desarrollo sostenible afecta los negocio,
  3. un panorama de las oportunidades que tienen los negocios de incidir positivamente.

Un entendimiento global de los ODS

Quizá todos tenemos en nuestra mente la imagen de los 17 ODS -una imagen colorida compuesta por 17 cuadrados de vivos colores, cada uno representando un Objetivo de la Agenda Global del Desarrollo-. Aunque esta imagen no lo evidencie, hay un asunto de vital importancia para entenderlos: éstos son interdependientes y el trabajo sobre uno tiene incidencia directa o indirecta sobre otros. David Le Blanc, oficial senior en la División de Desarrollo Sostenible del Departamento de Asuntos Económicos de las Naciones Unidas publicó en 2015 un primer ejercicio que permite ver las distintas formas en que el ODS 12 (Producción y Consumo responsable) incide en metas específicas de otros objetivos. Es un primer paso para desarrollar esta visión.

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Hilando más delgado se encuentran otros elementos para entender los tipos de conexiones que se dan dentro de los ODS. Stakeholder Forum, Bioregional y Newcastle University publicaron a mediados de 2016 un marco de clasificación del tipo de vínculos que existen entre las metas de los ODS, y encontraron 8 tipos que pueden entenderse dentro de tres categorías:

  1. metas de los ODS que se apoyan entre sí
  2. metas que posibilitan el cumplimiento de otras
  3. metas que dependen entre sí de forma parcial o total

Estas dos referencias dan pistas y nos abren un panorama en el que resulta obvio que no es suficiente con identificar una primera conexión evidente entre un tema de trabajo y un ODS. Este es el punto de partida para adentrarse en un viaje del entendimiento de las múltiples implicaciones que tiene una acción específica, para así comunicarla en su complejidad.

La relación entre un quehacer empresarial y un ODS es mucho más compleja de lo que puede parecer a primera vista. Una empresa de alimentos puede creer que su quehacer afecta el ODS 2 Hambre Cero, pero una mirada sistémica verá que otros ODS también están siendo impactados como el 6 de Agua, el 7 de Energía, el 12 de Consumo,  Producción Sostenible y el 13 de Cambio Climático. Todos estos temas tendrían que considerarse como elementos centrales a considerar en las políticas y proyectos de la empresa de alimentos. A esto se refiere la interdependencia en la práctica.

El desarrollo sostenible afecta los negocios

El desarrollo sostenible incide de múltiples maneras en el desempeño de los negocios. Aunque parezca una obviedad, muchas personas del mundo empresarial no tienen plena conciencia de ello, quizá porque solo en situaciones extremas y urgentes su efecto se evidencia en el corto plazo. En general, su efecto se va acumulando lentamente, hasta que responder al cambio resulta más costoso y más desafiante.

Los grandes temas del desarrollo incluyen, entre otros, la pobreza, la desigualdad, el calentamiento global, la contaminación atmosférica, el desperdicio de alimentos, la contaminación marina, y la contaminación del agua dulce. Todos ellos afectan el mundo de los negocios; el agotamiento de los recursos naturales va a imponer una transformación tanto en los hábitos de consumo como en la forma de producir; la creciente desigualdad generará descontento social. En Medellín, por ejemplo, cada año mueren 3 mil personas como consecuencia de afecciones generadas por la contaminación ambiental. Esta situación ya inició un debate público sobre la movilidad sostenible y la cantidad de las emisiones industriales.

Para cada industria el impacto es y será distinto, pero es claro que estos temas tienen el potencial de representar riesgos estratégicos, del entorno y climáticos, operacionales. Tener visión de negocio es gestionar estos temas con una mirada de largo plazo, entendiendo que el mercado de hoy no tiene nada que ver con el que habrá en 15 años.

Oportunidades empresariales para incidir positivamente

La relación empresa-desarrollo es de doble vía. Los temas del desarrollo sostenible incidirán cada vez más en la forma de hacer negocios y en los consumidores, con un mercado cada vez más joven, crítico y sensible. Pero al mismo tiempo, los negocios tienen posibilidad de incidir positivamente, y no sólo mediante la inversión social.

Una pregunta que puede ayudar es ¿en qué arenas mi negocio tiene la capacidad de afectar las decisiones o actividades de otros? La respuesta permitirá construir una lista, que incluye: lugar de trabajo, cadena de abastecimiento, mercado directo, inversión social y diálogo público.

A partir de allí se puede incidir con acciones pequeñas y grandes, tomando decisiones como mitigación de impactos ambientales y huellas de carbono e hídricas, o de inclusión laboral, de selección de proveedores responsables y de materias primas sostenibles, de innovación para el desarrollo de nuevos productos, de alianzas con otras organizaciones o de promoción de temas en la agenda publica, por sólo mencionar algunos ejemplos de posibilidades que se tienen a la mano.

Todas las empresas tienen la posibilidad de contribuir a los ODS. Es necesario realizar de forma cuidadosa su priorización, considerando la estrategia, los riesgos y oportunidades, la prospectiva sobre lo que conviene al futuro empresarial, y el entendimiento de las dinámicas y necesidades del entorno social, político y territorial en el que se inserta el negocio. Algunos ejemplos de oportunidades de acción incluyen:

OportunidadesODS

En el documento “Empresa y Objetivos de Desarrollo Sostenible. Una guía para empezar”, se comparte mayor detalle estos elementos.  Más información aquí.

 

 

 

 

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